Obsesiones personales. Miradas acerca de la arquitectura, la ciudad, en un sentido amplio de la palabra.
A continuación un breve diagnóstico de cada una de estas obsesiones que me acompañan.
Apropiación: ”Acción y resultado de tomar para sí una cosa haciéndose dueño de ella.” Acciones que consiguen a través de dotar de un uso no programado un objeto o espacio, apropiarse de él.
Sociedad anónima: “Que se forma por acciones, con responsabilidad circunscrita al capital que representan”. Reflejo de estas sociedades, enjambres y colmenas formados por infinidad de individuos que desaparecen al formar parte de una colectividad. La arquitectura como anuladora de la individualidad.
La forma de nuestras ciudades, de nuestras viviendas, responden a unas características simbólicas de dichas formas, determinadas por aspectos culturales, perceptivos y de características personales por parte del receptor. La obra de Louise Bourgeois es un ejemplo claro de cómo la vivienda se convierte en recipiente de experiencias y sensaciones, de cómo “el espacio no existe, es sólo una metáfora para la estructura de nuestras existencias”
Louise Bourgeois, citada por Lynne Cooke en “Adiós a la casa de muñecas”. Louise Bourgeois. Memoria y arquitectura. 2000. p.63
//texto vía Piiiiiiiiiiiiiiii María Alonso
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Esta artista, es también la autora de la escultura icono de nuestra época (en mi modesta opinión): la araña del Guggenheim